LOS SENTIDOS II – La Audición

Después de unos días sin internet y otros de mucho jaleo con “vacaciones” de por medio, retomamos nuestra propuesta de estimular los sentidos desde la primera infancia con actividades y recursos al alcance de todo el mundo.

Continuamos pues con el sentido auditivo, ése que nos sirve para percibir los sonidos, hecho que a su vez nos permite extraer una información más precisa del medio mediante el oído. La percepción auditiva es extraordinariamente importante para el conocimiento ya que sin ella no puede darse la comunicación oral, la cual es básica para aprender la lengua.

Al igual que con la vista, se pueden crear multitud de espacios estimulantes poniendo al alcance de los/as menores objetos que ayuden a llamar su atención y fomentar el uso de los sentidos, en esta ocasión, principalmente del oído.

Uno de los objetos más sencillos para la estimulación temprana es el sonajero. El hecho de que desde pequeños/as se les de un sonajero tiene que ver con que el sonido que hacen capta fácilmente la atención de los/as niños/as. Esto pasa porque estimula su sentido auditivo. También se pueden dejar otros objetos con sonidos similares como cascabeles o timbres y cualquier objeto que se nos ocurra que tenga un sonido singular que pueda favorecer la estimulación: unas llaves, un bote de frutos secos, una botella con líquido…

Por otro lado, hay muchos juguetes orientados a la estimulación auditiva, que tienen sonidos (como los teclados y otros instrumentos para niños/as, por ejemplo). Es bueno que a su alrededor haya varios y que se les deje experimentar con ellos. También pueden fabricarse instrumentos caseros como el palo de lluvia, un sonajero, pandereta, tambor… Se pueden utilizar diferentes recipientes cerrados (botes, latas, botellas…) para crear recipientes del sonido, que guarden dentro diversos objetos que provoquen diferentes sonidos. Con esta idea pueden crearse juegos de parejas o de tonalidades, por ejemplo.

Otro recurso más que recomendable es el uso de la música y dejarles con ella libertad de movimiento para que puedan explorar su cuerpo en relación a la misma, bailar, hacer palmas, o aquello que les sugiera la música. Utilizar sonidos de la naturaleza y plantear con ellos diversos juegos de imitación o reconocimiento es también muy positivo ya que con ello estaremos estimulándoles no sólo a oír sino a escuchar y poner más atención en lo que se oye para poder ser capaces de reproducir los sonidos.

Los juegos con el lenguaje oral son otro de los recursos más útiles, ya que además de promover el desarrollo auditivo, facilitarán el avance evolutivo de la conciencia fonológica, base del aprendizaje de la lengua.

Esperamos que estos recursos os sirvan de ayuda y podáis aplicarlos en casa de un modo sencillo.

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